Diario

Reflexiones de un domingo

Caminar con los ojos abiertos

A veces siento que la cámara es apenas una excusa para permanecer despierta.
Camino y miro como quien aprende un idioma nuevo, sin saber si lo está pronunciando bien.
Lo que busco nunca es claro: aparece en el borde, en lo que casi pasa desapercibido, en eso que pide ser tocado con luz.
Fotografío para recordar que la belleza se mueve, respira, cambia… igual que yo.

Poema – “Luz inclinada”

La luz cae
como una confesión silenciosa.
Se detiene en mis manos,
abre un pasillo en el aire,
me invita.

Yo la sigo,
aunque a veces me pierda.
Hay caminos que solo existen
cuando alguien los mira.

Diario – “Notas desde un día cualquiera”

Hoy entendí que crear no es un acto heroico.
Es más bien ese gesto cotidiano que se repite:
ajustar el lente, ordenar el caos,
aceptar que la imagen nunca va a ser lo que imaginaba
pero sí algo que necesitaba encontrar.

El arte me exige paciencia.
El mundo, velocidad.
Yo camino entre las dos orillas.

Fragmento – Memoria líquida

Me descubro buscando formas en el agua.
Reflejos que se doblan, que tiemblan, que desaparecen.
A veces creo que mi memoria funciona igual:
espejos móviles que cuentan versiones distintas
según desde dónde los mire.

Poema – “Territorios”

Mi cuerpo es un territorio de imágenes.
Ahí guardo
las luces que me tocaron,
las sombras que me enseñaron,
los silencios que aprendí a escuchar.
Y en cada fotografía
dejo una parte mía
para que alguien más la encuentre.

Texto – “El gesto de detener”

Fotografiar es detener lo que insiste en irse.
No para congelarlo, sino para escucharlo mejor.
Las imágenes me devuelven la voz
de lo que no sabía que estaba hablando.
Por eso sigo: por ese diálogo mudo
que se abre cada vez que miro.

Diario – “Pequeños rituales”

Antes de empezar a trabajar,
me tomo unos minutos para quedarme quieta.
A veces cierro los ojos.
A veces solo escucho.
Ese silencio breve es mi forma de afinarme al mundo.
Después, la cámara hace el resto.
O tal vez soy yo, que me dejo hacer por ella

Poema – “Materia sensible”

Todo es materia:
la piel, la risa, el polvo en el aire,
la despedida que todavía duele.

Yo recojo lo que vibra
y lo convierto en imagen.
Quizás por eso mis fotos hablan
cuando yo no encuentro palabras.

Texto – “Escribir para ver”

Cuando las imágenes se me quedan cortas, escribo.
Las palabras me ayudan a nombrar lo que todavía no aprendí a mirar.
La escritura es otro lente, más frágil, más honesto.
No compite con la fotografía:
la acompaña.

Fragmento – “Lo que se mueve adentro”

Hay momentos en que el mundo se desordena
y yo también.
Entonces miro hacia adentro:
allí encuentro colores que no sabía que tenía,
sombras que necesitan aire,
y una voz que me pide seguir creando
para no quedarme quieta.

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